domingo, 10 de marzo de 2013

Las mentiras de Lavasori

Este artículo está dedicado a desenmascarar apóstatas como es el caso de Mario Olcese, supuesto apologista y Franco Olcese, teólogo de pacotilla conocido con el alias de "lavasori"(gemelos farsantes).
Parece que estos dos tipos se han dedicado a Difamar y desprestigiar a las personas de otras religiones, especialmente a los Testigos de Jehová.
Cabe recalcar que los testigos de Jehová no insultan, ni difaman a nadie, ni tratan de desprestigiar a nadie, son las personas más pacíficas que puede haber en la tierra, a diferencia de los hermanos Olcese que son el mismísimo Satanás dividido en dos.

Aquí un Video sobre las mentiras de estos dos apóstatas, encargados de desprestigiar al pueblo de Dios

Mario Olcese, fue un testigo de Jehová, que fue expulsado por apostasía. Desde su expulsión empezó una campaña de apostasía y de difamación contra los testigos de Jehová. Esto fue lo que él dijo:


"En 1964 fui bautizado cuando sólo tenía 14 años y me expulsaron por “apostasía” en 1977. Mi madre se bautizó en 1960, y luego mi hermano mayor, Aldo, un par de años después. En realidad mi bautismo fue motivado por el estimulo de los ancianos, y no tanto porque estaba totalmente convencido de que la sociedad tenía la verdad absoluta e inamovible, pues yo ya veía algunos cambios en sus enseñanzas en aquella época que me desconcertaron. Cuando terminé la escuela secundaria (1968) postulé a la Universidad de Agricultura y Zootecnia de Lima para seguir estudios superiores en esa casa de estudios, a pesar de una cierta oposición por parte de los ancianos que me animaban a servir como precursor a tiempo completo y dejar mis estudios seglares bajo el pretexto de que el fin estaba cerca. Con todo, cinco años después obtuve mi título de Ingeniero Zootecnista, hecho que no fue motivo de felicitación por parte de ninguno de los ancianos o pastores de mi congregación. Una vez dentro de la “organización” pude ver cómo mi padre, un exitoso hombre de negocios, y propietario de una cadena de 14 supermercados, era constantemente asediado por los jerarcas “Jehovístas” norteamericanos (misioneros y dos ungidos) residentes en Lima, Perú para pedirle algún trabajo para algunos de los misioneros casados que tuvieron hijos, y en ocasiones, dinero en efectivo para “la obra”. En 1964 mi padre decidió mandarnos (a mi madre, y a nosotros, sus 5 hijos), a un periplo por Europa por 5 meses para que conociéramos las principales ciudades de ese continente, y recuerdo cómo un ungido norteamericano le dijo a mi padre: “Aldo, no gastes ese dineral en un viaje para tu familia, dáselo a la Watchtower, que será más útil y provechoso”

Yo no soy Anciano, Pero si puedo decir que la recomendación que los ancianos le dieron al señor Mario Olcese, era buena, ya que el fin está cerca, (Mateo 25:30; 24:14,36). Y la biblia dice en 2° Timoteo 4:2  

"Predica la palabra, ocúpate de ello urgentemente, en tiempo favorable, en tiempo dificultosos, censura, corrige, exhorta, con toda gran paciencia el arte de enseñar"

Jesús dijo, cuando estuvo en la tierra nos dijo:

"No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la moho consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni moho que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón."

(Mateo 6: 19-21) Ahora, porqué los Testigos de Jehová consideramos un título como un tesoro, veamos lo que dijo el rey Salomón (Eclesiastés 2:17; Eclesiastés 2:1-24; 3:1-22), Vuelvo y repito Jesús nos exhortó a no acumular tesoros en la tierra, porque "donde estaba el tesoro estaba el corazón" (Mateo)

"los tesoros de este mundo son solo vanidad y esforzarse tras el viento"


Con esto me despido espero haberles ayudado, pero antes les dejo un poco más de información

Y como siempre no crean en lo que dicen los apóstatas. (Proverbios 11:9; Isaías 32:6; Isaías 65:12,13; Hebreos 6:4-6; 2 Pedro 2:1-3; Mateo 24:45-51; 2 Timoteo 2:16-18; 2 Juan 9:8; Romanos 16:17,18; Hechos 20:30; 1 Timoteo 4:1; 2 Tesalonicenses 2:3; Números 16: 1-3,11,19-21; Judas 8,11)